Historia del templo de Caborca

viernes, 30 de mayo de 2008

Don Domingo Quiroz y Mora



El 16 de Enero de 1867, el Señor Pedro Méndez Presidente Municipal de Caborca, envía al Prefecto de Altar un dramático comunicado el cual presento a continuación, por ser el documento que da vida y valor al personaje que nos ocupa:

Con el más profundo sentimiento pongo en el conocimiento de Usted, para que sirva elevarlo al Superior Gobierno del Estado, que el Heroico pueblo de Caborca, aquel cuyos anales en la historia han quedado impresos para la posteridad por su heroicidad en defender su independencia, ha sufrido en una inundación la pérdida total de su localidad el 14 del corriente, como a las 8 de la noche, se notaba que por consecuencia de una lluvia continua de tres días, salió de madre el río. En esas circunstancias ocurrí con el vecindario a formar un dique considerando que sería capaz de contenerlo; pero no fue posible, porque habiéndose sobre puesto aquel elemento poderoso sobre nuestras fuerzas, salió inundando la población y en menos de una hora ya no tenía un lugar seco en donde favorecerse. Quiso la fortuna que mientras conteníamos el río hubiese tiempo para poner en salvo las familias en el cerro inmediato, pero las casas y pequeños intereses perecieron. El agua subió en el centro de la población cosa de 2 varas y por más arrojo que hubo en muchas personas no fue posible salvar nada.

Las casas han concluido en su totalidad, las pocas que han quedado paradas están cayendo aún, y el pueblo por consecuencia de las corrientes que se abrió el río por el centro ha quedado perdido para siempre. Multitud de familias de las acomodadas y un sin número de infelices existen errantes por los campos.

La población se disemina por los campos a radicarse a otras partes y el nombre de “Caborca” cuya memoria es necesario conservar, desaparece. Para evitar este mal me ocupo de acordar con las personas que hemos podido reunirnos en buscar otro lugar para reconstruir la población, así mando a todos a hacer un esfuerzo extraordinario para conseguirlo.

Para conseguirlo necesitamos considerar granos y el ayuntamiento que presido, cree que sería un medio localizar dentro de los ejidos un terreno que de seguridad. Las tomas de agua para asegurar las siembras con el riego que más demandan han quedado perdidas y su reconstrucción exige gastos superiores a nuestra posibilidad, sin embargo habiendo esfuerzo para llenar una exigencia preferente a cualquier otra. No se que decir a Usted más C. Prefecto que sea capaz de informar el verdadero estado de esta población. El corazón se conmueve en solo pensar lo que puede decirse y el continuo golpe de los edificios que siguen cayendo quita la tranquilidad, exigimos una visita de Usted y a su consideración dejamos el informe al superior. Entre tanto le recomiendo una mirada de compasión a las familias indigentes, estas conmueven el corazón con un buen informe de Usted y en todo Sonora se haría servicio a la humanidad. Acompaño a Usted una lista de las personas que han perdido sus casas e intereses con conocimientos practicados de personas inteligentes. Independencia y Libertad. Caborca 16 de Enero de 1867. Pedro Méndez.
Al C. Prefecto del Distrito del Altar.


Los trabajos de reubicación y diseño de un pueblo nuevo fueron encomendados al Señor Domingo Quiroz y Mora, quien además de maestro de la escuela de varones era reconocido por sus conocimientos en topografía y su decidida participación en la vida política y social en el Caborca de aquellos años.

Nacido en Álamos, Sonora, había llegado a Caborca dos meses después de la Batalla del 6 de Abril de 1857, tal vez motivado por el hecho heroico que allí se había efectuado y quizás con la esperanza de ayudar en la reconstrucción del pueblo.

De filosofía liberal, sabía perfectamente la importancia de la educación escolar, por lo tanto pidió de inmediato ser nombrado maestro de la escuela de jóvenes lo cual le fue concedido. Sin embargo, lo anterior no fue obstáculo para su participación activa como funcionario civil, ya que en ese momento el pueblo de Caborca funcionaba como sub-delegación del municipio de Altar y sus autoridades eran un Juez de Paz, un Síndico Procurador y un Suplente.
El 25 de Agosto de 1861, se llevaron a cabo en Caborca las primeras elecciones para designar Presidente Municipal resultando electo como tal el Señor Mariano P. Serrano y en el Archivo Histórico Municipal se encuentran las boletas electorales de este evento, en el cual participó como votante el Sr. Domingo Quiroz y Mora.

En el mismo año de la inundación que menciono arriba, el Sr. Domingo Quiroz y Mora fue electo Presidente Municipal por primera vez y a partir de esa fecha y hasta el año de su muerte en 1908, ocupó varias veces los cargos de: Presidente Municipal, Secretario del Ayuntamiento, Síndico Procurador, Regidos y vocal consejero. Sus últimos años y hasta su muerte ejerció el puesto de Juez del Registro Civil.

Actualmente en Caborca es muy común los fines de semana, observar en la avenida central que corre de norte a sur y que lleva el nombre del Señor Domingo Quiroz y Mora, una gran cantidad de vehículos en su mayor parte tripulados por jóvenes, quienes a falta de espacios recreativos utilizan las calles de la ciudad para dar la vuelta, saludarse y desgraciadamente para consumir bebidas alcohólicas. Es casi seguro que más del 90% de ellos no sabe ni tiene la menor idea porqué la calle se llama Quiroz y Mora.

Hasta final de la década de 1960, cuando todavía Caborca era un pueblo chico de no más de 20,000 habitantes, la mancha urbana es decir la Ciudad todavía estaba circunscrita al plano original trazado por el Sr. Quiroz y Mora desde 1872. La característica principal de dicho trazo es que sus calles miden 20 metros de ancho, lo cual permitía en el siglo XIX, que una carreta jalada por cuatro bestias pudiera dar la vuelta en el espacio de la calle. Las manzanas diseñadas en ese mismo trazo todas son cuadros perfectos de 100 metros de lado, con la virtud de que a todas se les diseñó con dirección este-oeste un callejón de 10 metros de ancho, por el cual se pretendía que en un futuro se introdujeran todos los servicios urbanos que la ciudad necesitaría. Por desgracia la ignorancia y los intereses políticos desaparecieron estos callejones al ser vendidos como terrenos para construcción de casas.

En el año 1889, Domingo Quiroz y Mora dibujó y firmó el primer plano-mapa de la ciudad de Caborca, donde incluye los dos pueblos el Pueblo Nuevo y el Pueblo Viejo, este documento se conserva actualmente en el Archivo Histórico Municipal, aunque no pudo ser suscrito por el Señor Quiroz y Mora, por no contar con cédula profesional, concediéndosele este honor al Ing. Pablo Benoist.

Este hombre a quien Caborca debe todavía a pesar de su crecimiento, la comodidad en el tránsito vehicular y la facilidad para orientarse en la ciudad, debemos seguirlo homenajeando por su gran labor, no solamente por la avenida que lleva su nombre, la cual tomó como referencia precisamente la casa donde El pasó sus últimos años y murió, sino dar a conocer los hechos mas importantes de su vida y obra que lo llevaron a ser un personaje de gran trascendencia en nuestra comunidad.


Encuentro Regional de Cronistas en Magdalena de Kino, Sonora.
23 de Mayo del 2008.

María del Carmen Guzmán Montijo
Cronista Asistente del H. Caborca, Sonora

martes, 8 de abril de 2008

Reconstruyen Templo


Además instalan un museo fotográfico de la historia del emblema de Caborca y su Gesta Heroica, con fotos proporcionadas por el INAH
Por Marco A. Manríquez



CABORCA.- Con motivo del 200 aniversario de la celebración de la primera misa en el Templo Histórico de Caborca, que será el próximo año, el 8 de mayo, la iglesia de Nuestra Señora de la Purísima Concepción está siendo sujeta a una reconstrucción integral, aunque basada en su originalidad.

María del Carmen Guzmán de Ruiz, encargada del Museo Fotográfico del Templo Histórico, precisó que la construcción del templo se inició en 1797 y el 8 de mayo de 1809 se ofició la primera misa de dedicación al templo, misma que fue hecha por el presbítero Francisco Javier Vázquez, que vino de la Ciénega, conocida en aquel entonces como la Cieneguita.

Luis Nuñes

Mas de un siglo en el olvido
verdadero Héroe de Caborca



Con motivo de los festejos de la Gesta Heroica, hace apenas 5 años salió a relucir el verdadero nombre del “indio incendiario"

Por Marco A. Manríquez

CABORCA.- Hasta hace solo cinco años, la verdadera historia del héroe de la Gesta Heroica de Caborca era desconocida y permanecía en el anonimato aunque ya se tenían indicios de quien había sido, pero faltaba voluntad para “desenterrarlo” y darle al “César lo que es del César”, parafraseó José Jesús Valenzuela Luna, cronista de la ciudad.
Cinco años se cumple ya este 6 de abril del 2008, en que Valenzuela Luna, desenterró del anonimato a Luis Nuñes Bustamante, verdadero héroe de la Gesta Heroica del 6 de Abril de 1857, cuando con letra manuscrita, avejentados y pálidos por el tiempo, cada uno de los documentos que acreditan la autenticidad de la existencia del “indio incendiario” fueron desfilando por sus manos y explicando a los presentes el descubrimiento que hizo entre el rimero de papeles archivados y haciendo una titánica labor de recopilación de hechos que se encontraban empolvados, dispersos y abandonados en un rincón del archivo municipal, quien sabe por cuántos años.

RECONOCIMIENTO OFICIAL
Manifiesta, Valenzuela Luna, que aunque fue días antes del 6 de Abril del 2003, que oficialmente se reconoció a Luis Nuñes, durante el trienio de Jorge Trevor Pino, en realidad ya tenía varios años de haber descubierto la identidad del hasta entonces “Juan Francisco Javier”, pero se encontraba reafirmando tal revelación con la recopilación de documentos históricos y los familiares del verdadero héroe de Caborca, que poco a poco armaron el rompecabezas del indio que tiró la flecha que acabó con la invasión filibustera, y que es representado como un antiguo nativo lanzando una saeta, vestido tan solo con un taparrabos y una especie de paño amarrado a su cabeza.
“Había un escepticismo enorme de la gente que estaba presente, que no sabían quién era realmente el indio que disparó la flecha incendiaria, pero paulatinamente fue desapareciendo al igual que la polémica desatada en torno a su identidad, ya que les enseñé las diapositivas con fotos añejas, cartas, gacetas y libros que han soportado el descuido y los embates del tiempo, más los testimonios de sus descendientes y gente decana y respetable de Caborca, que hicieron que Luis Nuñes se materializara momentáneamente”, expresó.

“LA VERDAD ESTABA EN LOS ARCHIVOS”
Valenzuela Luna, explicó que la flecha incendiaria que acabó con las aviesas intenciones filibusteras de apoderarse del pueblo de Caborca, salió del arco de Luis Nuñes, el 6 de Abril de 1857 y que era justo dar reconocimiento a un personaje histórico que por tanto tiempo se había desconocido su verdadera identidad.“Y aunque los hechos de la acción heroica de Nuñes Bustamante no cambiarán para nada el curso de la historia ni de la vida de Caborca, sí será justicia reconocer su real nombre, ignorado por más de un siglo.La verdad estaba aquí, sólo había que buscarla”, señaló al tiempo de mirar la documentación que portaba.
Reveló que la verdadera historia era ya conocida por los familiares del héroe de Caborca pero no podían comprobarlo por la falta de documentación y que sólo lo sabían por tradición oral.
FÉRREA POLÉMICAValenzuela Luna, dijo que había una férrea polémica sobre si dar a conocer o no la verdadera identidad del héroe de Caborca, por los intereses que esto entrañaba, aunado al desencanto histórico de haber considerado por tantos años a Juan Francisco Javier como el “indio incendiario”.
Narró que esto se debe a que durante muchos años se hizo creer erróneamente a la gente que el indio que disparó las flechas incendiarias era Juan Francisco Javier, que era el nombre del santo patrono de devoción de los Pápagos.“Fue tanta la difusión otorgada”, precisó, “que una escuela, una calle y un busto colocado en las escalinatas del Edificio Municipal, llevan su nombre al igual que una fuente ubicada en la Plaza 6 de Abril en cuyo centro se encontraba una estatua con la figura del indio”.Clarificó que al indio incendiario se le llamó Juan Francisco Javier por primera vez en 1957 (un siglo después de los hechos) en los festejos de Gesta Heroica del 6 de Abril, estando Alfonso García Sánchez como Presidente Municipal y Álvaro Obregón como Gobernador.
ORIGEN DE LA CONFUSIÓN
Esto se debe, consideró, a que necesitaban un nombre para el indio flechador y entonces a un poeta se le ocurrió tal nombre en alusión al primer misionero muerto por los indios en 1695, aquí en Caborca, que se llamó Francisco Javier Saeta.Estimó que otra de las teorías es que con motivo del centenario de la Gesta Heroica, se lanzó una convocatoria en la cual el poeta Raúl Flores Villarreal con su poema “En busca de tu nombre” obtuvo el primer lugar y en uno de los versos hace alusión a los tres nombres como interrogando al pasado por el verdadero patronímico del indio: “¿serás Juan, serás Francisco, serás Javier?”.Valenzuela Luna aseveró que el nombre de Juan Francisco Javier fue inventado por que en ningún registro o documento aparece tal nombre y en cambio de Luis Nuñes hay bastantes argumentos y originales que avalan su identidad.
PRUEBAS DE IDENTIDAD
En un libro que recién editó Valenzuela Luna, el año pasado y que lleva por nombre Yo Fui, establece que encontró documentación original en el Archivo Histórico donde existe una carta enviada por José María Redondo, prefecto de Altar.La carta data del 27 de julio de 1858, un año después de la batalla, donde el Prefecto le pide al juez de paz de Caborca, que fije una fecha para entregar un donativo a las viudas y huérfanos de los caídos en la batalla de abril próximo pasado, incluyendo al indígena Luis N. ‘quien efectuó el incendio de la casa donde estaban los filibusteros’.Señaló Valenzuela Luna, que es conocido popular y cariñosamente como “El Loco” (se enoja si no le dicen así), que dos maestras: Esther Soto Bojórquez y Anita Méndez Soto, descendientes directas de Ramón Bojórquez (dueño de la casa donde estaban los filibusteros) conocían la verdadera historia y señalan a Luis Nuñes como el indio que lanzó las flechas.Los sucesores de Nuñes Bustamante, que aún viven, les fue comunicada tal historia por los familiares de los hombres que estuvieron en la iglesia, los seis días que duró la batalla, añadió al tiempo de englobar que existen 30 documentos originales que obran en el Archivo Histórico, que hizo públicos, además de los testimonios, que Luis Nuñes Bustamante fue hijo de Jesús Nuñes y María Josefa “Mariquita” Bustamante.Valenzuela Luna, concluyó que el “Indio que tiró las flechas” nació en 1836 y murió el 10 de abril de 1898 a los 62 años de edad, según muestran los documentos, como el acta de nacimiento y de defunción, que están plasmados en el libro que terminó por editar apenas el año pasado, después de varios años de investigación.
OBSERVACIÓN: el apellido Nuñes es así como está (sin acento y con s)