El 16 de Enero de 1867, el Señor Pedro Méndez Presidente Municipal de Caborca, envía al Prefecto de Altar un dramático comunicado el cual presento a continuación, por ser el documento que da vida y valor al personaje que nos ocupa:
Con el más profundo sentimiento pongo en el conocimiento de Usted, para que sirva elevarlo al Superior Gobierno del Estado, que el Heroico pueblo de Caborca, aquel cuyos anales en la historia han quedado impresos para la posteridad por su heroicidad en defender su independencia, ha sufrido en una inundación la pérdida total de su localidad el 14 del corriente, como a las 8 de la noche, se notaba que por consecuencia de una lluvia continua de tres días, salió de madre el río. En esas circunstancias ocurrí con el vecindario a formar un dique considerando que sería capaz de contenerlo; pero no fue posible, porque habiéndose sobre puesto aquel elemento poderoso sobre nuestras fuerzas, salió inundando la población y en menos de una hora ya no tenía un lugar seco en donde favorecerse. Quiso la fortuna que mientras conteníamos el río hubiese tiempo para poner en salvo las familias en el cerro inmediato, pero las casas y pequeños intereses perecieron. El agua subió en el centro de la población cosa de 2 varas y por más arrojo que hubo en muchas personas no fue posible salvar nada.
Las casas han concluido en su totalidad, las pocas que han quedado paradas están cayendo aún, y el pueblo por consecuencia de las corrientes que se abrió el río por el centro ha quedado perdido para siempre. Multitud de familias de las acomodadas y un sin número de infelices existen errantes por los campos.
La población se disemina por los campos a radicarse a otras partes y el nombre de “Caborca” cuya memoria es necesario conservar, desaparece. Para evitar este mal me ocupo de acordar con las personas que hemos podido reunirnos en buscar otro lugar para reconstruir la población, así mando a todos a hacer un esfuerzo extraordinario para conseguirlo.
Para conseguirlo necesitamos considerar granos y el ayuntamiento que presido, cree que sería un medio localizar dentro de los ejidos un terreno que de seguridad. Las tomas de agua para asegurar las siembras con el riego que más demandan han quedado perdidas y su reconstrucción exige gastos superiores a nuestra posibilidad, sin embargo habiendo esfuerzo para llenar una exigencia preferente a cualquier otra. No se que decir a Usted más C. Prefecto que sea capaz de informar el verdadero estado de esta población. El corazón se conmueve en solo pensar lo que puede decirse y el continuo golpe de los edificios que siguen cayendo quita la tranquilidad, exigimos una visita de Usted y a su consideración dejamos el informe al superior. Entre tanto le recomiendo una mirada de compasión a las familias indigentes, estas conmueven el corazón con un buen informe de Usted y en todo Sonora se haría servicio a la humanidad. Acompaño a Usted una lista de las personas que han perdido sus casas e intereses con conocimientos practicados de personas inteligentes. Independencia y Libertad. Caborca 16 de Enero de 1867. Pedro Méndez.
Al C. Prefecto del Distrito del Altar.
Los trabajos de reubicación y diseño de un pueblo nuevo fueron encomendados al Señor Domingo Quiroz y Mora, quien además de maestro de la escuela de varones era reconocido por sus conocimientos en topografía y su decidida participación en la vida política y social en el Caborca de aquellos años.
Nacido en Álamos, Sonora, había llegado a Caborca dos meses después de la Batalla del 6 de Abril de 1857, tal vez motivado por el hecho heroico que allí se había efectuado y quizás con la esperanza de ayudar en la reconstrucción del pueblo.
De filosofía liberal, sabía perfectamente la importancia de la educación escolar, por lo tanto pidió de inmediato ser nombrado maestro de la escuela de jóvenes lo cual le fue concedido. Sin embargo, lo anterior no fue obstáculo para su participación activa como funcionario civil, ya que en ese momento el pueblo de Caborca funcionaba como sub-delegación del municipio de Altar y sus autoridades eran un Juez de Paz, un Síndico Procurador y un Suplente.
El 25 de Agosto de 1861, se llevaron a cabo en Caborca las primeras elecciones para designar Presidente Municipal resultando electo como tal el Señor Mariano P. Serrano y en el Archivo Histórico Municipal se encuentran las boletas electorales de este evento, en el cual participó como votante el Sr. Domingo Quiroz y Mora.
En el mismo año de la inundación que menciono arriba, el Sr. Domingo Quiroz y Mora fue electo Presidente Municipal por primera vez y a partir de esa fecha y hasta el año de su muerte en 1908, ocupó varias veces los cargos de: Presidente Municipal, Secretario del Ayuntamiento, Síndico Procurador, Regidos y vocal consejero. Sus últimos años y hasta su muerte ejerció el puesto de Juez del Registro Civil.
Actualmente en Caborca es muy común los fines de semana, observar en la avenida central que corre de norte a sur y que lleva el nombre del Señor Domingo Quiroz y Mora, una gran cantidad de vehículos en su mayor parte tripulados por jóvenes, quienes a falta de espacios recreativos utilizan las calles de la ciudad para dar la vuelta, saludarse y desgraciadamente para consumir bebidas alcohólicas. Es casi seguro que más del 90% de ellos no sabe ni tiene la menor idea porqué la calle se llama Quiroz y Mora.
Hasta final de la década de 1960, cuando todavía Caborca era un pueblo chico de no más de 20,000 habitantes, la mancha urbana es decir la Ciudad todavía estaba circunscrita al plano original trazado por el Sr. Quiroz y Mora desde 1872. La característica principal de dicho trazo es que sus calles miden 20 metros de ancho, lo cual permitía en el siglo XIX, que una carreta jalada por cuatro bestias pudiera dar la vuelta en el espacio de la calle. Las manzanas diseñadas en ese mismo trazo todas son cuadros perfectos de 100 metros de lado, con la virtud de que a todas se les diseñó con dirección este-oeste un callejón de 10 metros de ancho, por el cual se pretendía que en un futuro se introdujeran todos los servicios urbanos que la ciudad necesitaría. Por desgracia la ignorancia y los intereses políticos desaparecieron estos callejones al ser vendidos como terrenos para construcción de casas.
En el año 1889, Domingo Quiroz y Mora dibujó y firmó el primer plano-mapa de la ciudad de Caborca, donde incluye los dos pueblos el Pueblo Nuevo y el Pueblo Viejo, este documento se conserva actualmente en el Archivo Histórico Municipal, aunque no pudo ser suscrito por el Señor Quiroz y Mora, por no contar con cédula profesional, concediéndosele este honor al Ing. Pablo Benoist.
Este hombre a quien Caborca debe todavía a pesar de su crecimiento, la comodidad en el tránsito vehicular y la facilidad para orientarse en la ciudad, debemos seguirlo homenajeando por su gran labor, no solamente por la avenida que lleva su nombre, la cual tomó como referencia precisamente la casa donde El pasó sus últimos años y murió, sino dar a conocer los hechos mas importantes de su vida y obra que lo llevaron a ser un personaje de gran trascendencia en nuestra comunidad.
Encuentro Regional de Cronistas en Magdalena de Kino, Sonora.
23 de Mayo del 2008.
María del Carmen Guzmán Montijo
Cronista Asistente del H. Caborca, Sonora
1 comentario:
¿el loco no tiene correo electronico? creo que seria buena idea que escribieran mas fragmentos de la historia de caborca.
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